Viajar en el metro de Madrid en hora punta era horrible, especialmente en la sobresaturada línea 6. Y, si no tenías algún tipo de entretenimiento, como pasatiempos, libros, consolas de videojuegos, etc,. podía ser una experiencia desquiciante.
Él lo sabía y, para ocasiones como aquella en que no llevaba libro o periódico, tenía su propio pasatiempo: lo observaba todo. Miraba los carteles y los leía una y otra vez, sobre todo aquellos con fragmentos de novelas o poemas. Sin embargo, en lo que más se fijaba era en los viajeros que le acompañaban.
Imaginaba sus vidas y sus circunstancias. Hacía suposiciones, sacaba conclusiones. Y, por supuesto, se fijaba en las jovencitas atractivas. Cuando encontraba una que le gustaba, la miraba, estudiaba sus facciones, se fijaba en cada detalle, intentaba exprimir al máximo las pistas visuales de que disponía para obtener toda la información posible y sacar sus conclusiones.
No obstante, nunca se atrevía a acercarse y entablar conversación. Era demasiado tímido para eso. Así que se conformaba con fantasear, con imaginar que sacaba el valor de algún rincón olvidado de su ser y se acercaba a hablar con ellas. Interpretaba toda la escena dentro de su cabeza, incluyendo las respuestas y reacciones de la chica, basándose en la información recabada mediante la observación.
Y, como no podía ser de otra manera, incluso en su cabeza perdía casi siempre. En ocasiones encontraba una forma de entablar la conversación que le parecía muy buena, alguna vez incluso genial, pero nunca infalible. Y eso, sumado a la inseguridad de no considerarse atractivo, provocaba su falta de valor.
En aquellos momentos se encontraba mirando a una chica a intervalos más o menos regulares. Era perfectamente consciente de que no debía mirar ni demasiado fijamente ni demasiado tiempo. En primer lugar, era importante que la chica no se diera cuenta de que estaba siendo observada. Pero igualmente lo era el que ningún otro pasajero le tomara por alguna especie de pervertido.
Aquella chica iba sentada y llevaba un buen rato consultando su agenda. Él, curiosidad pura, no dejaba de mirar su agenda en busca de nueva información de la que disponer. Y entonces ocurrió.
Ella pasó una página y él pudo leer claramente, escrito con un edding negro y letras enormes: “5 AÑITOS YA!!!”
Su expresión cambió completamente: la sonrisa se borró de su rostro, su actitud ensoñadora se tornó intranquilidad y su efímera paz interna se volvió dolor. Aquellas palabras que para aquella bella pasajera sin duda significaban felicidad a él le devolvieron un torrente de oscuros recuerdos que estaban enterrados en el jardín de su mente. Su canina curiosidad había destapado cadáveres a los que no quería enfrentarse.
El resto del viaje hasta su destino fue corto, afortunadamente. Intentó mantener la mente en blanco, pero el tormento no cesó hasta que se bajó por fin de aquel vagón. Al ponerse de nuevo en movimiento olvidó el episodio y para cuando llegó a su destino ya volvía a ser el de siempre.
27
2008
Reacciones
20
2008
Batman vs Superman
Graciosísima animación encontrada en College Humor:
See more funny videos and funny pictures at CollegeHumor.
xD
16
2008
Sobredósis de Watchmen
Hace un rato que me he terminado la novela gráfica que lleva por título Watchmen y que en marzo del año que viene será estrenada en forma de adaptación cinematográfica.
Me he leído los 12 tomos del tirón… De momento, sólo comentaré dos cosas:
- Me ha encantado.
- Me la pienso comprar en breve (la semana que viene).
Ya mañana (o cuando corresponda), tras haber superado con éxito la resaca viñetera, comentaré más extensamente mis impresiones acerca de esta obra.
Un saludo!
11
2008
Satán existe
… y tengo pruebas de ello.
Antes de que los apocalípticos empiecen con los aplausos y los religiosos a echarse las manos a la cabeza, lamento decepcionaros pero no es ese Satán.
Es éste:

Diox, qué bueno xD
Es el puto Satán de Dragon Ball. Ahora que venga Toriyama y lo niegue xD
Vía: mi hermano



